miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 1; Mi primer día.

Querido diario:

 Hola, yo soy Alba, tengo quince años. Tengo el pelo marrón con reflejos rubios, ojos verdes y de tez blanca. Vivo en Londres con mis padres, mi madre se llama María y mi padre Luis. Acabo de comprarme éste diario, hoy lo estreno, he prometido escribir todo lo que me pase, cada día, no por nada especial, pero me doy cuenta de que no puedes confiar en nadie y esta es la única manera de desahogarme.

La clases empezaban a las ocho y media, como siempre, mi casa queda un poco lejos de mi instituto, pero no solo a mí, el instituto está a las afueras de la ciudad. Yo nací en México, en una de las urbanizaciones más prestigiosas. Poco después de cumplir los 10 años, me mudé a Londres, donde vivo ahora. Mucha gente cuando se va a mudar lo que más le preocupa son las amistades, y sobre todo si la distancia entre esos dos lugares es tan grande. A mí no, me daba bastante igual. 


Mi primer día de clase fue muy divertido, nada más entrar por la puerta un grupo de gente se acercó a hablar conmigo, esas personas ahora son el grupo de gente con los que ando, mis mejores amigos. Una de ellas es Claudia, fue la primera en decirme hola, es rubia, de ojos verdes y muy blanca de piel, otra  es Daniela, morena de ojos marrones y tez morena, una pequeña loca, otro de los mejores es Mateo, por ahora es el chico que me gusta, aunque no lo sabe nadie, tiene el pelo marrón, ojos verdes y de tez morena. y por otro lado está Ignacio, pero todos le llamamos Nacho, es más serio que Mateo, pero es muy majo, es rubio de ojos marrones y de tez muy blanca. La mayoría del tiempo lo paso con ellos, por no decir todo, son los mejores. Cuando estoy con ellos intento acercarme a Mateo pero sin que se note mucho, tengo miedo de que nuestra amistad se estropee con tan solo decirle que le quiero más que a un amigo.


¡Uy, que llego tarde a clase! Adiós :) 


Ya estoy en casa, pensé que las clases no acababan nunca. Para empezar llegué tarde por culpa de mi madre, al vivir tan lejos me tiene que llevar ella, y las veces que llego tarde siempre es por su culpa. Hoy hacía bastante frío, nada más levantarme me duché, me sequé el pelo lo más rápido que pude, desayuné, cogí una sudadera, unos leggins, mis hunter y salí de casa. Mi madre, haciendo lo mismo, tarda el triple, como ya llegaba demasiado tarde, decidí ir caminando, me puse los cascos y fui escuchando música, tampoco puse mucho empeño por el camino, total ya llegaba tarde... 


Llegué al instituto y las clases ya habían empezado, mientras la "Señorita Olivo" explicaba  la lección. Me senté al lado de Claudia, me pasé la clase hablando, y riéndome, ella igual. Pasó la hora de naturales volada, sonó el timbre y los de siempre: Claudia, Daniela, Mateo y Nacho, fuimos a la cafetería y nos sentamos en una mesa, como todos los días. Hoy noté muy raro a Mateo, no hablaba.


Mateo, ¿estás bien? -Le digo curiosa.

Perfectamente Alba. -Me dice dudando.

Yo sigo pensando que a él le pasa algo, suele ser más alegre, más divertido, hoy estaba como apagado, como si algo no fuese bien. Subiendo a las clases le pregunté a Daniela si sabía algo, y como siempre, no sabía nada, siempre suele ser la última en enterarse de las cosas. 


Estoy preocupada por Mateo...



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