jueves, 16 de mayo de 2013

Capítulo 9; Un día, un tanto normal.

A la mañana siguiente todo normal, me levanto de la cama, todavía es temprano, lentamente bajo a desayunar, sigo medio dormida, de repente un resbalón me hace caer por las escaleras, me levanto como si no hubiera pasado nada, me siento en la silla de la cocina, un tazón de cereales y empiezo a desayunar, soy muy lenta comiendo, y tardo bastante. Mi madre está limpiando en casa, ya que no trabaja y mi padre ya está trabajando. Subo a mi cuarto y me visto, me echo un poco de maquillaje para intentar disimular las ojeras. Hoy no estoy muy animada, no estoy de buen humor, no sé que me pasa. Voy sobrada de tiempo, decido ir al instituto yo misma.

Llego a clase y veo que a Claudia y a Mateo ya le han dado el alta, están en clase. Me siento al lado de Sara y durante la clase estoy en mi mundo, hago como si no estuviera, Sara me repite varias veces "¿Qué te pasa? La única respuesta que obtiene siempre es la misma "nada". Veo que Claudia tontea con otros chicos, y Mateo hace lo mismo pero con las chicas ¿Qué pasa aquí?  -Le pregunto a Sara.

Han llegado a mis oídos que lo han dejado, no preguntes por qué, ni yo lo sé. -Contesta Sara.

Bajamos a la cafetería *Ring, ring* mensaje de Raúl. "Buenos días princesa, ¿qué tal? No te pude escribir por la mañana, tuve que ir al médico". 

"¿Todo bien?" Respondo. "Sí, simplemente una revisión". Ese mensaje me tranquiliza, ya pensaba que  había vuelto a pasar algo, Raúl me dijo que me iba a venir a buscar a la salida. Volvemos a las clases, sigo sin centrarme, cojo los auriculares, me lo escondo y empiezo a escuchar música. Las horas se pasan voladas, toca el último timbre, recojo mis cosas y me voy lo más rápido posible, salgo con Sara. A la salida veo a Raúl, pero a unos metros de él veo a Álvaro, el chico que conocí con Sara en la playa. Me vuelvo loca.

¡Sara, Sara! ¡Mira quién está ahí! -Le digo emocionada.
Ya, es Raúl.
¡A su lado boba! ¡Es Álvaro! ¿No habrás tenido nada que ver no?
Bueno, ems... -Su tono de voz va bajando.
¿Cómo has hablado con él?
Pues me mandó un mensaje preguntándome por ti, no sé como ha conseguido mi número, le dije que viniera, pero claro no me imaginé que vendría Raúl. -Acaba la frase y me lanzo sobre Raúl y le abrazo, a Álvaro solo le digo un simple, seco y borde "hola". La verdad me ha gustado ver a Álvaro, pero estaba Raúl y me importa más él. Me despedí de los dos y Raúl y Álvaro se fueron por caminos distintos, yo y Sara fuimos juntas. Vino a comer a mi casa, nada más acabar estudiamos un rato e hicimos los deberes, aún que más que "estudiar" estuvimos hablando y eso.

Sara me dio el número de Álvaro, y es muy majo, también hablé con Raúl, lo más que pude. Sara se fue a su casa. Y yo me quedé hablando por teléfono con Álvaro, no paro de agradecerle lo que hizo por mi en la playa. ¿Estaré sintiendo algo por él?

Intento no pensar ni en él ni en nada. Me echo a dormir. A la mañana siguiente dos mensajes uno de Raúl, lo de siempre. "Buenos días princesa ¿qué tal has dormido? Te quiero." Pero el otro era de Álvaro "Buenas pequeña, ayer me encantó verte ¿hoy haces algo? Besos." Ese último mensaje me sorprendió bastante, la verdad es que hoy me apetecía ir de compras por la tarde con Sara. Bueno.

Llegué a clase, y como era de esperar, me aburría mientras estaba en clase de biología un mensaje de Nacho: "Bueno, ya que tu prima no me quiere, me tendré que volver a mudar, pero no volveré a Londres, me quedaré en España, pero estaré en Benidorm, seguimos en contacto" En parte me alegro por él al saber que está bien, pero por otro lado, pobrecito...

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